Martes, 14 de julio de 2009
DiariodeNavarra.es
PAMPLONA | No me podía ir de vacío
Perera anteayer cortó una oreja, y ayer abrió la puerta grande al cortar una a cada uno de sus toros. No me podía ir de vacío. El premio ha sido a la constancia y al tesón. A mi último toro le ha costado embestir, señaló. En su segunda tarde en Pamplona, se mostró mucho más contento con su faena.
El toro me ha gustado, ya que ha respondido por los dos pitones. Espero que mantengamos el nivel, señaló. Pese al golpe de la tarde anterior, Miguel Ángel Perera aseguró sentirse físicamente a tope.